Ellas son las candidatas a Reinas de las Personas Mayores

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Este miércoles 14 de octubre será la elección de la representante provincial para el período 2026-2027. Quienes son, qué sueñan transmitir a las personas mayores, cómo llegaron a este momento.

Cada departamento tiene su soberana, quien llega a la elección provincial de la Reina de las Personas Mayores con el apoyo de sus familias, sus vecinos y las comunidades que representan, pero también con todas las ilusiones y las ganas de conquistar al resto de los sanjuaninos. Especialmente a sus pares.
Es que aspirar a ser Reina y Virreina de las Personas Mayores representa una oportunidad para mostrar las huellas de la experiencia, valorar lo aprendido a lo largo de la vida y ponerle voz a la realidad que viven quienes transitan en esta etapa fundamental de la vida. Y por qué no para contagiar a otras personas mayores de la energía de estar activas, con autonomía e independencia y de la importancia de sostener los derechos conquistados.
Quien sea la elegida ocupará el lugar que supieron disfrutar la reina Silvia Maldonado y la virreina Ramona de la Cruz Solar durante todo este año.

Albardón: A Sonia Sánchez se le infla el pecho de orgullo cada vez que cuenta que ha sido en dos oportunidades presidenta del Club de Fútbol Sport Argentino y también la primera mujer en la historia que estuvo al frente de una Liga de Fútbol, en su caso la Albardón-Angaco. Su esposo le abrió camino en estos ámbitos que reconoce machistas pero de tanto acompañarlo, ella se ganó su propio lugar. Más allá de la responsabilidad y compromiso que implica esa función -que entre otras cosas es la encargada de los pagos, cuestiones administrativas y de papeles, entre otras- le contagió mucha pasión por este deporte, que le gusta ver e inclusive opinar. Ahora, ya alejada de ser autoridad, prefiere ser parte de la hinchada cada vez que alguno de sus 5 hijos o sus 13 nietos (también tiene 1 bisnieto) están dentro de la cancha.
Aunque ésta es la primera vez que participa de una contienda con otras reinas, ostenta, a sus 64 años, varios premios en el concurso de cocina Plato Dulce que organizan cada año en el municipio albardonero: en la primera edición ganó con un peceto al moscatel y otro año, con una isla flotante de café y limón, ambas son recetas de su autoría. Claro que ella corre con ventaja ya que siempre fue cocinera de las cuadrillas -llegó a preparar comida hasta para 200 personas- que trabajaban con su marido en invernaderos y cosechando uva.

Angaco: La candidata del club municipal de dultos Mayores “Eterna Juventud”, Adriana del Valle Riveros, está transitando una etapa de muchas ilusiones: no sólo por lo que significa llevar la corona del lugar de sus amores, sino porque su familia sigue agrandándose. Además de sus 5 hijos, 10 nietos y un bisnieto esperan con ansias a 2 nietitos más y otro bisnieto. Esta abuela de 67 años dice que ella no necesita más, que la vida la está bendiciendo por partida doble y le está permitiendo disfrutar a pleno. Mientras tanto, se dedica a hacer lo que más le gusta: bailar cumbia, cuarteto y paso doble; salir con sus amigas del club, compartir y ayudar de corazón a la gente, cocinar y decorar platos, hacer gimnasia, jugar al sapo, al tejo y lo que le fascina, andar en bicicleta no sólo por las calles angaqueras sino que traspasa los límites de su departamento (pedalea 15 kilómetros de ida y otro tanto de vuelta para pasear por San Expedito) y recorre Albardón, entre otras zonas. Ahora está jubilada y con eso dejó atrás aquellos años de actividad y esfuerzo cosechando viñas, atando cepas en la época de podas, trabajando en fincas y chacras, inclusive en un vivero de olivos y una bodega.

Calingasta: Patricia Gerónimo de Medrano, “Pato”, se radicó en Barreal cuando, en 1991, a su marido lo trasladaron por cuestiones laborales. Desde entonces esta jujeña pasó a ser “hija adoptiva” de este territorio al que considera su hogar, en un paraíso”. Tiene 4 hijos, una nieta y dos que nacerán el próximo año.
Multifacética ha sabido ser docente en áreas de frontera de primaria –especialmente en primer grado- de secundaria y de nivel terciario de diferentes materias porque hizo la especialización en Nivel Rural, por más de 27 años. Ahora que está jubilada –tiene 60 años- disfruta de todo lo que se le ofrece en esta etapa de la vida: va al Centro de Adultos Mayores “Adulmay”, hace teatro, va a una escuela de folclore para persona adultas, practica básquet, es parte de dos coros (el de su parroquia Jesús de la Buena Esperanza y el de la Escuela de Música), hace zumba y es la conductora de un programa radial religioso. Ya se diplomó en Indumentaria Textil y hace diseños. Dice que es su modo de devolverle al lugar que la recibió con tanta generosidad y le brindó más de lo que necesitaba a ella y a su familia.

Capital: Lola Rodríguez admite que, en sus 80 años, jamás imaginó portar “banda de reina y corona”, sin embargo, está agradecida por el reconocimiento de sus pares y los vecinos que integran la Unión Vecinal de Villa del Carril y de su biblioteca Juana Manso que le han hecho “este regalo” al confiar en ella la representación para convertirse en referente de las personas mayores de su departamento. De algún modo siente que es un homenaje a su trabajo comunitario (actualmente es la vicepresidente) y al de su esposo que fue socio fundador y bregó, junto a otras personas de la zona, para conseguir la conexión de gas. Esta ama de casa es viuda, tiene 4 hijos, 9 nietos y 6 bisnietos a los que les encanta que los lleve a la biblioteca y les lea cuentos. Otros de sus disfrutes son bailar sola en su casa (y sin testigos) y hacer jardinería para multiplicar las plantas que le dan vida a su casa y sus alrededores.

Caucete: Hortensia Fiheroa de Posse dice que vive en un lugar de “gente buena” por eso está dichosa de llevar la banda como candidata de Caucete, honor al que llegó a sus 88 años como parte del grupo municipal de Adultos Mayores “Felicidad”. Allí va a compartir un rato entre pares para hacer gimnasia y bailar folclore. Aparte, hace yoga siguiendo las rutinas que le enseñó uno de sus hijos que es profesor de Educación Física.
Es viuda, mamá de 6 hijos (entre ellos unos mellizos), todos docentes y que tiene repartidos no sólo por el territorio sanjuanino -entre Jáchal y Santa Lucía- sino en el mapa argentino desde La Rioja a Calafate y otros puntos del sur argentino. Además, tiene 15 nietos y 3 binietos. “Ellos son lo mejor que tengo en la vida. Me han devuelto con su amor y sus logros los mejores momentos de alegría que he recibido. Siempre quise que, como yo no pude ir a la escuela, que ellos estudiaran y tuviesen un título. Y todos cumplieron”, reconoce esta mujer que supo ser costurera en sus años de actividad laboral.

Chimbas: Antonia del Carmen Aguilera dice con orgullo que tiene 78 años y casi 57 años de casada que va a festejar pronto con su esposo. Es mamá de 6 hijos y tiene 12 nietos y 3 bisnietos, para quienes tiene que “hacerse un ratito cada día para mimarlos y consentirlos” porque tiene una vida llena de actividades que no le dejan ni una tarde libre en la semana ni espacio para extrañar su vida laboral en la estética, donde se dedicaba a la depilación y otros tratamientos de belleza. Es que en el Centro de Jubilados “Todos a San Patricio” -al que representó en una primera instancia- le sobran propuesta que la apasionan como folclore, gimnasia, además de manualidades y objetos de decoración. Inclusive ella es parte del elenco teatral de este centro, con el que ya están ensayando su segunda puesta en escena. Cuenta que le encantó llevar el primer espectáculo -donde actuaba de paciente de diferentes médicos- a otro público que no fuese el del centro de jubilados. Para ella fue trascender, descorrer un telón imaginario en el Parque de Chimbas. Fue “la experiencia de su vida”.

Iglesia: Raquel Cabello, más conocida como Paca, tiene muchos mensajes para transmitirles a las personas mayores, a partir de cuidar a su papá Walberto, de 92 años. “Gracias a Dios que lo tengo conmigo y que está sanito, para mí es una gran compañía”, cuenta esta mujer, viuda de 61 años, que además de convivir con su padre, lo hace con su hijo -uno de los 9 que tiene- de 39 años que es ciego. Ambos, le han forjado más aún, su capacidad de resiliencia, su paciencia y el amor en el trato cotidiano.
Claro que semejante dedicación no le impide darse algunos gustos como salir a caminar por la Villa de Iglesia, llevar cada vez que puede a sus 11 nietos a jugar a la plaza y cocinarles los pastelitos de pollo con jamón y queso que son su especialidad e inclusive salir a bailar cumbia y cuarteto, dos ritmos que le encantan.

Jáchal: Cuando nació, sus papás le pusieron Graciela Emilce de los Santos, sin embargo, en San José de Jáchal y a los pocos kilómetros, en Bella Vista -dónde vive-, todos la llaman Grace y no sólo eso, todos son seguidores de su cuenta de Tik Tok, donde a sus 66 años, vuelca su veta humorística y musical para sacarle sonrisas a la gente.
Si hay algo que tiene esta mamá y abuela de 4 varones con los que juega al Gallito Ciego y sale a andar y a hacer carreras en bicicleta, es que es muy conocida tan sólo por haber trabajado en la estación de servicio del lugar (la del Automóvil Club Argentino), por la que todos debían pasar obligatoriamente. Ahora que se jubiló sigue con otras ocupaciones, atendiendo un comercio y preparando budines saludables, también es servidora de Emaús, desde dónde hace actividad espiritual y religiosa.
A esta candidata le cuesta disimular su personalidad histriónica, su simpatía y su calidez, inclusive ese sentido de pertenencia, que caracteriza al cien por ciento de los jachalleros. “Soy de la tierra de la cultura, del pueblo de Tito Capdevilla, el autor de la famosa Cueca de la Patria, que habla de la trilla y que nombra a Salvador de los Santos, mi abuelo. ¿Qué más puedo pedir?”, dice.

9 de julio: María Sabina Muro o Yaya para los suyos, es decir su marido, sus 3 hijos y sus 11 nietos, luce más coqueta que nunca. Confiesa que está feliz con esta situación de soñar con ser reina. De hecho, llegó hasta este punto de su vida, pese a haber superado un ACV -del que no le quedaron secuelas- representando a las áreas municipales destinadas a las personas mayores conocidas como Recreación Saludable y Neuro Vida, espacios dónde ella realiza estimulación, gimnasia y bailoterapia. “Gracias a eso estoy muy activa y es lo que les digo a mis amigas: que en lugar de estar en la casa sin hacer nada, es mejor vivir los años lo mejor que se pueda”, dice la señora de 70 años que añora aquellos tiempos en los que combinaba las tareas como ama de casa con la costura -para propios y ajenos- y en las que la llenaban de elogios por los vestidos de novia, de 15 inclusive para las nenas que llevaban los anillos o las chicas que formaban parte del cortejo, que cosía.

Pocito: Martha Demartini reconoce que es artista desde siempre y no sólo ahora que concurre al Centro de Jubilados “Abuelos Unidos”, donde además de ser su reina y representante en esta contienda oficial, es parte de la comisión directiva como Revisora de Cuentas y aparte hace algunas actividades. De hecho, en ese espacio ha cosechado lo que vendría a ser un “verdadero tesoro artístico”: a un grupo de abuelas les enseña a bailar folclore y, cada vez que puede las convoca como bailarinas invitadas, en las presentaciones, peñas y fiestas a las que concurre con su grupo de amigos con la Agrupación de Artistas Independientes Alma Folclórica. Justamente con esta agrupación ha podido mostrar a San Juan en dos oportunidades en festivales cordobeses.
Aparte es alumna de los talleres de tango de la Dirección de Políticas para Personas Mayores. Y si le queda tiempo libre, sigue bailando. Con su esposo, que es su compañero indiscutido y con quien también cosecha aplausos.
Esta elección para representar a las Personas Mayores es, de algún modo, su revancha porque en el 2024 no pudo acceder, ya que resultó virreina. Igual a ella -que es mamá y abuela de 4 nietos- los títulos le importan menos que dejar un mensaje a sus pares: “Nosotros, que superamos los 60 años -yo tengo 64 años ya- tenemos que saber que la vida no se acaba con la jubilación, por el contrario, se activa con una etapa divina con más tranquilidad y más interés en las necesidades que uno tiene, con menos compromisos y obligaciones”, reflexiona.

Rawson: Susana Castro ya se jubiló pero a los 73 años sigue absolutamente activa porque no sólo no abandona sus rutinas como peluquera esteticista (a lo que se dedicó toda la vida, además de la tarea familiar con sus tres hijos, sus 8 nietos (de los cuáles ayudó a criar a 3) y a esta altura de las circunstancias, 7 bisnietos entre 4 y 14 años)- sino que agregó todas las actividades que le proponen en el Centro de Jubilados “Resistir”. De hecho, en este espacio donde hace baile (de distintos ritmos), pintura y gimnasia, sus compañeros la convencieron para que los represente. A ella le daba un poco de vergüenza, pero entre palabras de aliento y apoyo, agradecimientos, abrazos y aplausos, resultó ser candidata perfecta. “Y la verdad es que tenían razón mis amigos del Centro de Jubilados, me tenía que animar a vivir algo tan hermoso como estos días de las elecciones a Reina”, confiesa.

Rivadavia: Mónica Muggiani, con su experiencia y sabiduría vinculada a la espiritualidad ignaciana (inspirada en la vida de San Ignacio de Loyola), está convencida que a los 63 años tiene mucho para dar y compartir no sólo con sus pares y sino también con los más jóvenes “que están sumidos en una crisis de valores y fe que no los deja ver lo importante de la vida como es sentir que Jesús está en todas partes, inclusive en el sufrimiento”. Ella lo dice desde su realidad: hace apenas 20 días ha estado en tratamiento oncológico con quimioterapia y ahora se siente radiante y con toda la energía que implica ser candidata por su departamento representando al Barrio Cesap. De hecho, aceptó asumir este nuevo rol por el apoyo de su guía espiritual y para poner en práctica lo que predica. “Todo esto eleva el espíritu, da esperanzas”, asegura quien, hasta jubilarse, desplegó sus estudios sobre Historia tanto en ámbitos universitarios, de investigación y como regente de la Escuela de Enología. Ahora transita feliz su vida junto a su esposo, sus tres hijos y su trío de nietos.

San Martín: María Esther Pezé, “La Gringa”, confiesa que tiene 81 años y seis meses. Y que a lo largo de toda su trayectoria ha participado de varias instancias semejantes a la que vive hoy con la propuesta de ser representante de las Personas Mayores. De joven fue reina en el secundario, de la primavera, del club Unión Sport, de los viñateros, de los maestros. Y entre concurso y concurso, coronación y coronación, conoció a quien fue su marido –ya enviudó- y con quién formó una familia de 6 hijos en el Barrio Pie de Palo. “Ser reina ahora es distinto, de grande una ya no compite, sino que se deja mimar por los que la rodean”, asegura. De hecho, sus primeros fans son sus 10 nietos y 7 bisnietos que no dejan de desearle suerte, acompañarla y darle consejos. También los vecinos que la conocen desde hace más de 50 años y aún recuerdan el negocio familiar que solía atender.
Experta costurera y tejedora desde colchas hasta medias o gorritos. Famosa por recitar en cada reunión familiar y por los platos que prepara. Jugadora de naipe y lotería. Amorosa con Susi, la pekines que no la deja sola jamás. Dueña de una memoria intacta que le permite relatar el paso a paso de una gran operación en la que le pusieron 10 stents en el corazón hace 12 años. Pero eso ya es historia. Ahora se dedica a disfrutar de la vida.

Santa Lucía: Rosita Taillant llegó a la elección de la reina de su departamento como postulante del Barrio El Vivero –dónde vive hace más de 25 años- con una gran compañía: Anita, su mamá de 88 años. Justamente ellas son compinches no sólo por el amor que las ha unido siempre y por seguir viviendo juntas, sino porque también comparten algunos gustos como mirar a diario series coreanas sobre emperadores y novelas turcas.
Es fanática de la historia y de la lectura (ya se jubiló como docente de primaria, de secundaria y de educación para adultos como profesora de lengua y literatura), de practicar yoga y gimnasia; de hacer artesanías (hace flores de tela para decorar macetas y palitos chinos para sujetar el cabello) y especialmente de viajar cada vez que puede con su grupo de 5 amigas de la promoción ’82 de la Escuela Normal Regional San Martín. Además, con un grupo de vecinas suele encarar campañas solidarias. Este año llevaron pañales, ropita y otros elementos básicos a Neonatología del Hospital Rawson, también colaboraron con familias damnificadas por los últimos incendios. Con todo esto demuestra que su corazón es enorme y no sòlo incluye a su mamá, sus 4 hijos y 4 nietos. Siempre tiene en cuenta a los demás.

Sarmiento: Tomasa Patrocinia González a sus 83 años se pregunta por qué sus papás le pusieron ese segundo nombre. De todos modos, ella prefiere que le digan Yaya, tal como la llaman sus 17 nietos, quienes ya reservaron un lugarcito para acompañarla el día de la elección. Muchos de ellos vendrán especialmente desde Mendoza, dónde viven. Y esto para Tomasa es lo mejor que puede pasarle ya que desde que es viuda lo mejor que puede pasarle es recibir en su mesa a sus seis hijos y nietos y compartir charlas y comidas ricas. Lo mismo le pasa cuando se junta a tomar mate con sus amigas o cuando se juntan a bailar ranchera con los integrantes del Centro de Jubilados “Manos Laboriosas”, de Colonia Fiscal Norte, quienes la eligieron como su candidata. Y ¿por qué ranchera y no otro estilo?: porque es un baile de pista muy alegre que la hace sentir una reina.

Ullum: Adriana Inés Cortez -tiene 60 años, está casada con José Luis Gómez, es mamá de Nadia del Rosario, Pedro Matías y Micaela Leila, tiene 6 nietos y uno en camino- sueña con promover una guardería con comedor para los bebés, niñas y niños de su departamento. A ella le hubiese gustado ser maestra jardinera, pero cuando era adolescente ni siquiera había escuela secundaria en Ullum, tampoco terciario, lo que complicaba la rutina de quien quería estudiar. Entonces se dedicó a hacer tortas por encargue hasta que consiguió un trabajo en una de las fábricas de aceite de oliva más conocidas de la provincia, un producto que, en 17 años de labor, llegó a fascinarle. De todos modos, la adoración que siente por los niños sigue latente. Y no lo disimula. De hecho, llegó como candidata representando al grupo de baile urbano Kids, que coordina uno de sus sobrinos.
“Siempre les digo a los niños y jóvenes que me rodean que estudien, que no pierdan esta enorme posibilidad de tener una buena escuela cerca y hasta pasaje escolar gratuito, algo que en mi época era una ilusión enorme”, asegura.

Valle Fértil: A Carlina Díaz la tierra vallista le ha dejado huellas para siempre y por eso está tan agradecida con la posibilidad de ser su reina: siendo muy chica llegó a la capital sanjuanina desde Baldes del Rosario -a 17 kilómetros de Ischigualasto- para que la criara una familia mientras ella colaboraba con algunas tareas como niñera. En la ciudad, se casó con un vallisto y nacieron sus 6 hijos, inclusive consiguió trabajo como portera y sus coordinadores y compañeros la incentivaron para que terminara la secundaria y creciera laboralmente en el Ministerio de Educación, donde fue ascendiendo como personal administrativo de la Unidad de Gestión de la Zona de Albardón, Angaco, Chimbas, entre otros departamentos. Recién cuando se jubiló hace 5 años -y su esposo también- volvió a su lugar en el mundo. En San Agustín de Valle Fértil, en el Centro de Adulto Mayor, disfruta de ser parte del coro, bailar folclore y hacer actividad física como caminata saludable y tejo, a sus 65 años. Como si esto no fuera poco, sigue aprendiendo: el año pasado fue abanderada en la Escuela de Capacitación Laboral por sus estudios de tejidos y ahora está cursando artesanías en cuero.

25 de mayo: “Muñeca” es el apodo de María Inés Falcón, que llega a la fiesta de las Personas Mayores desde 10 kilómetros al sur de la localidad de Tupelí, con un gran presente. Es la revisora de cuentas del centro de jubilados del lugar y además de sacar todas las cuentas de los gastos de la entidad, estudia matemática y geometría, literatura, historia, geografía, psicología, entre otras materias porque este año decidió obtener el título del Secundario que había abandonado en segundo año, hace muchos años ya para dedicarse a cuidar y acompañar a sus padres. “He descubierto que nunca es tarde para estudiar, he empezado de cero, estoy recuperando el tiempo perdido. Estudiar era mi deseo pendiente y la meta que quería cumplir. Mi propio desafío, dedicado exclusivamente a mí misma. A esta altura de la vida, me lo merezco”, repite una y otra vez, convencida del enorme paso que ha dado para cerrar etapas, pero también para agilizar su mente, estar actualizada, y profundizar conocimientos. Por supuesto que esta decisión le ha implicado reorganizar el tiempo, cambiar la siesta por hacer tareas, estudiar, ir a clases de noche, sin dejar de entrenar y practicar newcom en el equipo de las Golondrinas en Rivadavia. Tan entusiasmada está que cuando se reciba, quiere ir a la Universidad, a estudiar Artes Plásticas. Es divorciada. Tiene 3 hijas y dos nietos.

Zonda: María Beatriz Vrabo es parte del grupo de Adultos Mayores del municipio. Justamente éste espacio que la eligió como su mejor embajadora, es uno de los entornos donde encuentra contención y valoración de su autonomía, no sólo por parte de sus pares –son alrededor de 40 las personas mayores que se reúnen puntualmente cada martes y jueves- sino también de su profesor Lucas. Juntos juegan al sapo y al tejo, hacen gimnasia, bailan y cantan. El resto del tiempo se lo dedica a su esposo, sus 10 hijos y sus 11 nietos y a su compromiso de dar la palabra de Dios y servir al Señor. Ella es miembro de la iglesia evangélica, donde es maestra de los niños, predica casa por casa y colabora con todas las actividades posibles que permitan tener los fondos necesarios para levantar la sede propia y a su vez sostener la obra que realizan.
Tiene 60 años y no se pone colorada cuando alguien le dice que es coqueta.