Santilli por los dichos de Milei: “Que no se rasguen las vestiduras”
El jefe de Gabinete habló sobre la campaña antiargentina que denunció el Presidente y afirmó que “hay un gigante dormido que se está levantando” en relación con la Argentina. Además, criticó a Lula: “Nos olvidamos de las barbaridades que se decían”
El jefe de Gabiente Diego Santilli se refirió al cruce diplomático con Brasil producto de los dichos del presidente Javier Milei, quien afirmó que hay una campaña antiargentina que fue financiada por el mandatario brasileño Lula Da Silva.
En diálogo con Luis Majul por LN+, el ministro coordinador habló sobre la denuncia que presentó este domingo el mandatario argentino y afirmó: “El presidente siempre dice hay un sector del mundo que quiere tener oprimidos a los ciudadanos. Y lo que el presidente plantea es la libertad. Lo que plantea es el desarrollo y crecimiento. ¿Qué está pasando? Hay un gigante dormido que se está despertando“.
Justamente, Santilli destacó los avances en las reformas económicas del Gobierno y aseguró: “Ahí hay un dolor de los sectores o de los países que quieren ver a la Argentina empobrecida, esclavizada, oprimida que les da bronca”.
Respecto al rol de Lula da Silva, el jefe de Gabiente señaló: “Que no se arranquen las ventiduras. Vinieron acá, hicieron campaña, dijeron de todo. El gabinete de Lula dijo barbaridades del presidente. Y acá pudieron ir a hacer los recorridos que quisieron hacer».
“Por el otro lado, la Argentina tiene una historia, una tradición de relación económica entre empresas, sector privado, que se sigue desarrollando con todo motor. Entonces, que no se vengan a rasgar la vestiduras”, añadió en referencia a si el cruce diplomático podría generar dificultades en la relación económica entre ambos países.
El conflicto diplomático se desencadenó tras la participación de Milei en la convención del Partido Liberal en San Pablo el sábado, donde respaldó la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro de cara a las elecciones del 4 de octubre. Durante su discurso, el mandatario argentino calificó a Lula de “ladrón”, “presidiario” y “basura socialista”, y llamó “basura calva” al juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes.
Como respuesta, el gobierno brasileño convocó al embajador argentino en Brasilia, Guillermo Daniel Raimondi, para que brindara explicaciones. El canciller Mauro Vieira también ordenó el llamado a consulta del embajador de Brasil en Buenos Aires, Julio Bitelli, quien regresó a su país en las horas siguientes. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil sostuvo que “no hay precedentes de un presidente extranjero que, en territorio nacional, haya acumulado agresiones y ofensas contra el jefe de Estado, las instituciones democráticas, incluido el Poder Judicial, y el Pueblo brasileño”, según el comunicado oficial difundido ese domingo.
Esa lectura coincide con la posición de la Casa Rosada, donde fuentes de la administración libertaria señalaron a Infobae que “lo diplomático y lo comercial corren por cuentas separadas en este caso”. Desde Balcarce 50 descartaron que la tensión pudiera derivar en consecuencias económicas: “Políticamente estamos mal. Hay enorme malestar, aunque no creo que escale a lo económico. No creo que sea para tanto”, planteó una fuente oficial.
Fuente: Infobae