El gobernador de San Juan, Dr. Marcelo Orrego, visitó la Casa Convivencial Proyecto Juan, donde se desarrolla el programa provincial que se encarga de trabajar en la recuperación de personas con problemática de adicciones. Estuvo acompañado por el ministro de Familia y Desarrollo Humano, Carlos Platero; el coordinador del proyecto, Yonatan Diez y demás autoridades de la cartera provincial.

A su llegada al lugar, Orrego tomó contacto con las personas en recuperación para escuchar sus historias de vida. En éste marco, el primer mandatario provincial destacó que “he recorrido este edificio junto al equipo terapéutico, su coordinador y las personas que son parte de esta institución, preguntándoles qué es lo que desarrollan durante el día, si trabajan en la agricultura, qué hacen en materia de recreación”.

Continuando, Orrego agregó que “lo importante ahora es que empecemos a generar entre todos el futuro que se merecen. Es lo que todos anhelamos, porque están sus familias esperándolos afuera”.

Por su parte, Diez manifestó que “para nosotros es sumamente importante la visita de la máxima autoridad. La verdad que hacía tiempo que no nos visitaba un gobernador, así que es muy gratificante que él haya compartido un tiempo con los chicos, que es para quien nosotros trabajamos”.

Cómo funciona la institución

En la actualidad, la casa alberga a 16 personas de 14 a 55 años. El edificio, que puede albergar hasta 25 personas, requiere arreglos estructurales en habitaciones, baños, adquisición de muebles y reacondicionamiento de espacios verdes.

Se trata de un sitio con cuatro grandes habitaciones, cada una de ellas con cuchetas, un amplio salón que hace de comedor y la cocina, en la que se destaca un pizarrón que organiza las tareas; cada uno de los jóvenes que conviven son los encargados de preparar sus alimentos.

Por otra parte, el equipo terapéutico está conformado un coordinador, tres trabajadoras sociales, dos sicólogas y nueve operadores socios terapéuticos que acompañan 24 horas a los pacientes.

Además, los internos organizan la limpieza durante la semana, como parte del tratamiento, con la responsabilidad de cuidar el espacio donde conviven durante los meses de tratamiento.

La labor es de lunes a domingo, con la imposición de límites y estructuras que los ayudan a salir del lugar donde están.

El tratamiento, que tiene una duración máxima de seis meses, consta de varias etapas: el taller socio terapéutico, en el que se trabaja con las emociones y los problemas que trae la persona con adicción y, por otro lado, lo relacionado con lo creativo y recreativo, para fomentar la convivencia entre pares, a lo que se suman actividades en el deporte, la música, la educación, la cocina y las manualidades, entre otras.

Otra parte fundamental con la que se trabaja son las familias de los pacientes, ya que se estima que el 98% de los casos que ingresan comienzan en el mundo de las drogas por problemas familiares, independientemente del nivel social en que se encuentre.