¿Por qué hoy es el día del padre?
La idea de crear el Día del Padre surgió en Estados Unidos, concretamente en 1910, cuando una mujer llamada Sonora Smart Dodd quiso rendir homenaje a su padre que había criado en solitario a ella y a sus cinco hermanos, en una granja del estado de Washington.
La devoción y el trabajo de su padre inspiró a Sonora, por lo que decidió trabajar para conseguir un día que homenajeara la figura de todos los padres que, como el de ella, habían dedicado la vida a sus hijos. La propuesta fue el 5 de junio, día del cumpleaños de su papá, por lo que ese año, se registró como el primer festejo.
La fecha fue cambiando con los años hasta que en 1924 el presidente Calvin Coolidge lo convirtió en una fiesta nacional. Finalmente, en 1966, el presidente norteamericano Lyndon Johnson dejó establecido el Día del Padre como el tercer domingo de junio.
Día del Padre en otros países
En Europa, específicamente en España, Italia y Portugal, el Día del Padre se celebra en honor a la figura de San José, el padre de Jesús, por ser considerado uno de los padres terrenales más relevantes en la historia de la religión. Por ello, la celebración se realiza el 19 de marzo de cada año, el mismo día de las festividades del santo.
Por su parte, Brasil festeja el Día del Padre el segundo domingo de agosto; en El Salvador y Guatemala, el 17 de junio; en Nicaragua, el 23 de junio; en República Dominicana, el último domingo de julio, y en Uruguay, el segundo domingo de julio.
En tanto, en Rusia es el 23 de febrero, Día de los Defensores de la Patria, por los soldados que eran padres y participaron en la Segunda Guerra Mundial. Finalmente, en Australia y Nueva Zelanda, el Día del Padre se celebra el primer domingo de septiembre. Y en Corea del Sur, el 8 de marzo, con la tradición de regalar un clavel.

En este día más que especial, el saludo a nuestros lectores, y al periodista Jorge Floridia. Director de www.conlagente.com.ar.
Que pasen un día especial, rodeados de los verdaderos afectos. A querer y respetar a los padres, si todavía están junto a ustedes. Pedirles disculpas, perdón en vida, si algo hicimos que les dolió u ofendió.
Sugerencia: Protegerlos, comprenderlos, tenerles paciencia, porque cuando parten a esa otra vida que no conocemos y cada uno imagina de diferentes maneras, será tarde para hacerlo.
Desde www.conlagente.com.ar

Escrito por Elena Balmaceda