¿Primero acondicionador y después shampoo?

lavarse cabello

 La nueva tendencia para el cuidado del pelo que avala la ciencia. Especialistas en dermatología y tricología explican cómo este método puede cambiar la textura y el volumen del cabello, y en qué casos conviene ponerlo a prueba

La técnica que invierte el orden del acondicionador y el shampoo suma cada vez más adeptos entre especialistas en tricología y dermatología, que la recomiendan para tipos de cabello específicos.

Aplicar el acondicionador antes que el shampoo—y no al revés— es la premisa del lavado inverso, una técnica capilar que desafía décadas de rutinas de ducha. Aunque en apariencia contraintuitiva, la práctica tiene una base fisiológica concreta: los acondicionadores forman una barrera lipídica temporal sobre la cutícula del pelo que actúa como escudo ante los tensioactivos presentes en los shampoo.

Qué dice la ciencia

Infografía del lavado inverso del cabello. Muestra mujer lavando su pelo, botellas, porcentaje de reducción lipídica e iconos explicativos.

“El principal beneficio del lavado inverso es que elpelo luce hidratado y suave, pero con volumen en la raíz“, explicó la dermatóloga Sandra Oska, certificada por la Junta en Estados Unidos, en declaraciones recogidas por Vogue. “Se obtienen los beneficios de desenredar y acondicionar sin la acumulación de producto que a veces pesa el cabello”, añadió la especialista.

El mecanismo detrás de esta técnica tiene respaldo en la literatura científica sobre la composición lipídica del pelo. Una revisión sistemática publicada en 2022 en el International Journal of Dermatology por investigadores de la Universidad de California —entre ellos Natasha A. Mesinkovska— determinó que los lípidos en la cutícula, el córtex y la médula del tallo capilar “proveen una barrera protectora frente al daño ambiental y químico, previenen la rotura del cabello y afectan sus propiedades elásticas y de tensión”.

Persona lavando su cabello con abundante espuma blanca bajo la ducha. Se observan manos en la cabeza y agua cayendo desde el cabezal.El método busca equilibrar limpieza e hidratación sin dejar sensación pesada. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un estudio publicado en Scientific Reports en 2019 profundizó en ese mecanismo: los tensioactivos del shampoo eliminan lípidos de la superficie capilar a través de dos vías distintas según su hidrofobicidad, y comprobó que modificar la superficie del pelo con polímeros puede reducir esa pérdida lipídica entre un 22% y un 32%.

La investigación, financiada de forma independiente, abrió interrogantes sobre cómo proteger la barrera capilar antes del lavado, algo que el lavado inverso busca lograr con el acondicionador.

Para qué tipos de cabello funciona

El dermatólogo cosmético Dmitriy Schwarzburg, también citado por el medio, coincide en que la técnica resulta especialmente útil para personas con pelo fino o que se apelmaza con facilidad, porque aporta acondicionamiento sin sacrificar cuerpo ni movimiento. “Las personas con el cabello muy grueso, áspero o muy texturizado suelen necesitar una hidratación más duradera, por lo que pueden no notar el mismo beneficio”, precisó el especialista.

Desde el sitio de medicina especializada Healthline se advierte que, si bien no existen ensayos clínicos aleatorios que validen específicamente el lavado inverso, los estilistas especializados lo recomiendan para cabellos secos, dañados y finos, y sugieren no practicarlo más de una o dos veces por semana.

La dermatóloga Rinky Kapoor, consultora de The Esthetic Clinics en India, señaló que el shampoo, al tener un pH elevado, puede dejar la cutícula hinchada y abierta, y que aplicar el acondicionador primero ayuda a neutralizar ese efecto.

Cómo hacerlo correctamente

En cuanto al procedimiento, los expertos consultados coinciden en una misma guía: aplicar el acondicionador únicamente de las medios a las puntas, dejar actuar entre dos y cinco minutos —sin enjuagar— y después lavar el cuero cabelludo con shampoo. Al aclarar, el shampoo arrastra de forma natural los residuos del acondicionador desde las puntas, lo que elimina también el efecto de pelo pesado que muchos usuarios asociaban con los acondicionadores tradicionales.

La investigación sobre lípidos capilares publicada en Cosmetics en 2023 por las investigadoras M.T. GarcíaL. Pérez y M. Martí aportó una aclaración relevante al debate: el shampoo “no elimina por completo los lípidos libres de las capas superficiales”, lo que sugiere que una primera aplicación de acondicionador no necesariamente queda completamente neutralizada por el lavado posterior.

Esa persistencia parcial del acondicionador —y no su desaparición total— sería precisamente la que genera el efecto de suavidad sin peso que los usuarios reportan.

No es una solución universal

La peluquera de celebrities Kee Taylor resumió la clave del método con una advertencia que los especialistas comparten: “Siempre digo que un cabello sano no consiste en seguir todas las tendencias, sino en entender qué necesita realmente tu pelo”, afirmó en declaraciones.

Para quienes tengan pelo rizado muy cerrado, grueso o extremadamente poroso, la técnica tradicional —shampoo primero, acondicionador después— sigue siendo la recomendación predominante entre dermatólogos.

Fuente: Infobae