Científicos crearon chips biodegradables a partir de hongos

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Un equipo de científicos de la Universidad del Estado de Ohio en los Estados Unidos consiguió producir memristores de hongosCada memristor es un componente electrónico que retiene memoria de resistencia. Los investigadores los hicieron ahora en base al hongo o seta china, también llamado shiitake. Es un avance que podría transformar la computación sostenible.

Estos dispositivos son capaces de almacenar información y simular conexiones cerebrales. Ofrecen un rendimiento similar al de los chips de silicio, pero con la ventaja de ser biodegradables, de bajo costo y escalables.

Los detalles de la innovación se publicaron en la revista PLOS One y abren la puerta a una nueva generación de computadoras ecológicas y accesibles.

El desarrollo fue realizado por John LaRoccoQudsia TahminaRuben PetreacaJohn Simonis y Justin Hill, con el apoyo del Instituto de Investigación Honda.

Los problemas con los memristores convencionales

Los científicos tuvieron en cuenta una dificultad central: los memristores tradicionales, esenciales para la computación neuromórfica, una tecnología que imita el funcionamiento del cerebro, requieren minerales raros y procesos de fabricación costosos.

Esos dispositivos, que pueden almacenar y procesar información de manera eficiente, resultan fundamentales para aplicaciones en inteligencia artificial, robótica y vehículos autónomos.

Sin embargo, su producción genera un impacto ambiental considerable y limita su accesibilidad. Frente a este desafío, los investigadores buscaron alternativas sostenibles que permitieran reducir el costo y la huella ecológica de estos componentes.

El micelio shiitake se presenta como una opción prometedora por su capacidad de adaptarse a diferentes condiciones, su resistencia a la radiación y su estructura similar a las redes neuronales.

Entonces, los investigadores buscaron explorar si el micelio de shiitake podía servir como base para fabricar memristores funcionales, capaces de simular sinapsis y almacenar información.

El futuro de la computación sostenible podría estar en los hongos, con dispositivos que combinan sostenibilidad, bajo costo y capacidad de adaptación, y que prometen transformar la tecnología actual.

Fuente: Infobae