Estados Unidos ofrece USD 15 millones por información sobre las finanzas de la Guardia Revolucionaria iraní
Washington intensificó este jueves su campaña de presión económica contra Irán con una doble ofensiva: el Departamento de Estado ofreció una recompensa de hasta 15 millones de dólares por información que permita desarticular los mecanismos financieros de la Guardia Revolucionaria Islámica, mientras el Departamento del Tesoro anunció nuevas sanciones contra redes vinculadas a las ventas de petróleo militar iraní.
Las medidas se adoptaron el mismo día en que Washington confirmó haber alcanzado un preacuerdo con Teherán para desbloquear el estrecho de Ormuzy extender el alto el fuego, extremo que las autoridades iraníes desmintieron oficialmente.
La recompensa busca obtener información sobre los esquemas financieros de la Guardia Revolucionaria y sobre la identidad de empresas fachada que operan en nombre del régimen. En paralelo, la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Tesoro anunció medidas adicionales contra las ventas de crudo militar iraní, con el argumento de que esos ingresos financian la reconstrucción de las fuerzas armadas de la República Islámica y representan una amenaza para Estados Unidos y sus aliados en la región.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, declaró que Washington seguirá incrementando la presión económica sobre las exportaciones petroleras iraníes para impedir que Teherán obtenga recursos destinados a reforzar su capacidad militar. Las sanciones se adoptaron al amparo de la Orden Ejecutiva 13224, el instrumento antiterrorista utilizado para señalar a grupos terroristas y sus patrocinadores, la misma base legal que sirvió para designar a la Guardia Revolucionaria en octubre de 2017.
El Tesoro también designó a la llamada Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico, un organismo iraní vinculado a la Guardia Revolucionaria que Washington describió como un mecanismo de extorsión contra el tráfico marítimo internacional en el estrecho de Ormuz. Bessent calificó la iniciativa como el último intento del ejército iraní de extorsionar el comercio marítimo mundial y señaló que revela la desesperación financiera generada por la campaña de sanciones denominada Economic Fury.
Fuente: Infobae