El fondo clave para pagar despidos entraría en vigencia recién a fines de octubre
A días de la fecha original que había sido fijada para su puesta en marcha, el Gobierno dejo trascender que demoraría la implementación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), el fondo creado con la Ley de Modernización Laboral y orientado a abaratar las indemnizaciones del sector privado, en un contexto de caída de la recaudación y presiones adicionales sobre el superávit fiscal. Frente a ello, en el Ministerio de Economía estiman que entrará en vigencia en el último trimestre del año, una posibilidad que habilita la Ley, pero que va a en contra al entusiasmo que tenía el sector privado por tener un “seguro” para el pago de de los costos de desvinculación.
La ley de reforma laboral estableció que el FAL debía comenzar a regir el 1° de junio próximo. Sin embargo, existía la posibilidad de prorrogar la implementación hasta seis meses, es decir, hasta el 1° de diciembre de 2026. Ante la proximidad de la fecha original, la semana pasada, fuentes del Gobierno reconocieron a Infobae que la se postergaría la entrada en vigencia sin dar mayores detalles.
Según pudo saber ahora Infobae con fuentes del Palacio de Hacienda, el FAL entrará en vigencia en octubre, a mas tardar noviembre. Pese a la demora en la agenda del ministro de Economía, Luis Caputo, la iniciativa sigue teniendo un un rol central. “No hemos hecho otra cosa que bajar impuestos. Con los últimos anuncios que hemos hecho con el presidente de la baja de retenciones al campo y a la industria y con la implementación del FAL vamos a estar cerca de los 3 puntos de Producto Bruto Interno (PBI) en baja de impuestos”, aseguró durante su discurso en el Latam Economic Forum 2026.
La decisión del Gobierno de postergar la implementación del FAL se debe entender en el estado en que se encuentran las cuentas públicas: a abril, las recaudación acumula nueve meses de baja consecutivas en términos reales. Lo que responde a la eliminación o disminución de impuestos, pero sobre todo al nivel de actividad. Esta situación supone mayores presiones sobre el superávit primario, el pilar de programa económico.
Y la entrada en vigencia del FAL implicaba una menor recaudación para el estado. Es que la ley determina que las empresas que decidan deben realizar una contribución mensual para constituir el fondo: 2,5% de la nómina salarial si son pequeñas y medianas empresas (pyme) y del 1% en caso de tratarse de grandes compañías, a cambio de una reducción equivalente en las contribuciones patronales.
Fuente: Infobae